READING, Pa. -

Residentes hicieron todo lo posible para evitar ser golpeados por los gigantescos pedazos de granizo que caían del cielo.

Parecían como que pequeños ladrillos llovían en la ciudad de Reading dejando a miles de personas temiendo por su seguridad.

Ventanillas fueron destruidas en cientos de vehículos. Además, 6 pies de agua en ciertas partes dejó a vehículos atrapados.