STROUDSBURG, Pa.- Tres personas acusadas en el robo y homicidio de un repartidor de pizzas de Domino's están ahora enfrentando un juicio.

Al jurado se le mostró el miércoles el uniforme de Domino's Pizza manchado de sangre que vestía la víctima, Richard Labar. A Labar, le dispararon y lo dejaron muerto en una escalera un día después de cumplir 58 años de edad.

Los investigadores dicen que una mujer, su novio y su hermano jugaron papeles clave en este caso.

La policía dice que Carolina Carmona, de 30 años, pidió una orden falsa de pizza y palitos de canela la madrugada del 11 de diciembre de 2017 como parte de un plan para robar y disparar a un conductor de reparto en el campus de la Universidad East Stroudsburg.

El abogado de Carmona dijo al jurado que ella "se puso fría" y "trató de terminar todo, diciéndole a Robert Labar que tenía la dirección equivocada".

Pero su novio de 17 años, Israel Berrios, presuntamente saltó de un arbusto y disparó una escopeta, impactando a Labar en la cabeza.

Un paramédico testificó que vio a Labar luchando por respirar y le dijo "estamos haciendo todo lo que podemos".

Labar murió en el hospital al día siguiente.

El hermano de Carmona, Salvador Roberts, conducía el automóvil. Su abogado dice que él es el menos culpable, que no tenía idea de lo que estaba por suceder.

Le dijo al jurado que Roberts estaba en estado de shock y dijo que estaba tratando de proteger a su hermana para explicar el por qué no llamó a la policía después de enterarse del tiroteo.

Los miembros del jurado vieron fotos de Labar herido en el patio delantero del edificio ROTC de la Universidad East Stroudsburg.

Los testigos también testificaron sobre huellas de nieve que estaban atrás y se espera que escuchen sobre restos de pizza detectados en los zapatos de Carmona.

Se espera que el juicio dure unas dos semanas.

Los abogados y los familiares dijeron que esperarán la conclusión del juicio para hablar a los medios.